País de inmigrantes

Argentina es un país hecho por los inmigrantes. La frase, repetida por años de años, se ha convertido en una suerte de verdad por insistencia. Un componente más, de los tantos mitos del país, que a partir de ahora es el nuevo tema de Crónicas Argentinas: la mirada diferente de los mitos de siempre.
Hace poco, leí un texto del escritor mexicano Carlos Fuentes, donde cuenta que estaba hablando del origen de México con Martín Caparrós. En eso, el escritor argentino le contesta con un viejo chiste:
-Los mexicanos descienden de los aztecas. Los argentinos descendimos de los barcos.
Otra de las frases famosas, referidas a los inmigrantes, es de autoría de Jorge Luis Borges. Aunque no se sabe si fue dicha cuando ya había perdido la vista, la frase decía: “Los argentinos son europeos en el exilio”.
Es un hecho que los inmigrantes han sido determinantes en el desarrollo del país. Es más, cuando dicen que parte de la grandeza del país se debe a los inmigrantes, inmediatamente me subo al carro. Hincho mi pecho de inmigrante, aclaro la voz con un trago de cerveza, y digo:
-Es cierto, Argentina nos debe mucho a los inmigrantes...
Pero claro, la realidad es otra. Hoy tantas categorías de inmigrantes como de empleados públicos, y cualquier porteño saltaría de su asiento si un extranjero le dice una tarde de café: “Este es un país de inmigrantes, un país de nosotros”.
Aquí comienza la nueva serie, el debate está lanzado sobre la mesa, y sólo queda buscar respuestas en las diferentes caras de los inmigrantes. Y el comienzo, tiene su primera pregunta:
¿Argentina fue hecha por los inmigrantes?











